Los Molinos: Búnkeres, cambroños y presa del «bocao».

 

Vamos a innovar un poco. (Je, je, je.) Como Miguel Pascual, que fue nuestro guía en la marcha del pasado domingo 25 de Mayo, explicó extensamente en la convocatoria, los pormenores de los lugares por donde pasaríamos en la caminata, en esta ocasión, en la crónica atenderé las reiteradas peticiones de ser mucho más breve. Así que, prácticamente, publicaré un álbum de fotos y algún enlace para aquellos que os gusta conocer más de los lugares que visitamos.

Comenzamos la mañana puntuales, con la vehemencia infantil que nos recorre cada jornada en la que nos juntamos los camineros para conocer nuevos lugares, la historia reciente transcurrida en ellos y los avatares de los aldeanos o caminantes que en otros tiempos habitaron esos lugares o recorrieron esos caminos. 

Comenzamos con los búnkeres, todos ellos en mayor o menor medida vandalizados:

Comenzando la marcha .
Búnker denominado de «los huertos».
Búnker denominado Majaltobar.

 

 

No puedo por menos que facilitaros este enlace que, no solo explica lo que ocurría a los paisanos antes y durante el golpe militar, sino que lo documenta con algo parecido a «actas» de los que ahora son «plenos municipales» y cuenta, que incluso llegaron a pedir un «acta notarial» para que se consignara el estado de abandono de los asuntos municipales en el consistorio de los Molinos, antes de las elecciones de Febrero de 1936 que dieron la victoria al Frente Popular. 

Los Molinos cuando se perpetra la Guerra Civil

 

 

 

Proseguimos para escuchar a Ignacio y Miguel la historia del Sanatorio de la Marina.

Sanatorio de la Marina

 

Historia del antiguo Sanatorio de la Marina

 

 

 

 

 

Proseguimos hacia las faldas de la Peñota, deteniéndonos para ampliar nuestras nociones sobre el cambroño (Adenocarpus hispanicus) arbusto perteneciente a la familia de las Leguminosas y endémico de la Península Ibérica. Ramón también se detuvo en una gramínea bastante alta:el Berceo (Stipa gigantea), un esparto que no se usa para fibra textil y que cuando crece en abundancia, al paraje se le conoce como Bercial.

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Caminando…
Señalización de la vía pecuaria.
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Comentar solo la escasísima información de las señalizaciones de las vías pecuarias, que no ofrecen ninguna información sobre su denominación, itinerario, extensión, lugar de procedencia y lugar de destino. A mi modo de ver, vislumbra el nulo interés de la Comunidad de Madrid (y, desgraciadamente, casi todas) por conservar nuestra extensísima red de vías pecuarias, que inexorablemente se viene mermando año a año a causa de usurpaciones, concesiones y una negligencia exasperante de la administración. Recordemos la comparecencia de nuestro compañero José Luis Soriano en la sede de la Comunidad de Madrid, explicando la necesidad de una Ley de Caminos Públicos en la Comunidad de Madrid y la oposición del PP y VoX, a la misma. 

 

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Llegando a la malograda presa del «Bocao» o de los Irrios, que sin embargo nos ha proporcionado un entorno singular.

 

 

 

 

 

 

 

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Proseguimos por debajo de la presa, ya que el camino que la bordea estaba anegado de agua por el intenso periodo de lluvias.

Descenso pelín riesgoso.

 

Llegamos, por fin al refrigerio…

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En la parada, Ramón comentó sobre las encinas que estaban en floración, que lo que se ve a simple vista son racimos de pequeñas y muy numerosas flores masculinas (se denominan amentos); las flores femeninas, de las que saldrán las bellotas, son mucho más escasas, también son diminutas, pasan totalmente desapercibidas y brotan próximas a las anteriores sobre las ramillas más jóvenes.

Por su lado, Ignacio nos explicó sobre la gran extensión sin árboles de la cara sur de la Peñota o «Los tres Picos», que hubo un gran incendio en 1936  que evidentemente, no  se pudo apagar y, que en los años 60 hubo otro incendio. Nos habló de la época en la que acudía a apagar incendios, al principio de su actividad profesional y del peligro que les advertían por las bombas perdidas en la guerra y su posible detonación ante el calor de las llamas.

De camino hacia la ermita la Virgen del Espino.

 

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Leche de pájaro (Ornithogalum bourgeanum).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ermita Virgen del Espino,

 

 

 

 

 

 

 

Continuamos para cerrar la marcha circular, con cierta premura, ya que esta primavera, cuya primera parte ha sido una excelente época de lluvia, en esta segunda mitad está apretando la calor, como diciendo: no decías que no había cambio climático, pues toma dos tazas.

 

Nos despedimos, como siempre, esperando el próximo camino donde se crucen, de nuevo, nuestras vidas.