Un breve pero bonito paseo nos llevó a través de los pinares de Valdemaqueda (donde pudimos contemplar también algún ejemplar extraordinario de encina) hasta la zona de recreo creada en el entorno del puente Mocha. Este puente, recientemente restaurado, conocido popularmente como el puente romano de Valdemaqueda parece sin embargo remontar su historia a la Edad Media. Fue luego remozado en tiempos de la construcción del monasterio de El Escorial, para facilitar el trajín de la madera necesaria para la obra que se sacaba de los robledales próximos (Robledo de Chavela).

Tras disfrutar del paisaje, volvimos por un camino paralelo al arroyo Rodajos hasta el pueblo de Valdemaqueda, donde pudimos contemplar, desde fuera, la iglesia de San Lorenzo mártir. Más información sobre esta obra de extensión del arquitecto Linazasoro e imágenes del interior en el siguiente enlace:

http://www.linazasorosanchez.com/?portfolio=2001_iglesia-san-lorenzo

Como siempre, cerramos esta crónica con las estupendas fotografías de Pilar.

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